Tomado el sol en la playa

Proteger tu piel hoy, previene tu futuro

12 julio 2021 0 Por juanv

La piel es nuestra barrera para protegernos de las agresiones externas. En verano, éstas son más numerosas y algunas peligrosas, así el calor, el sol, la sal de la playa, el cloro de las piscinas,… y sus efectos también pueden ser muy importantes, por lo que hay que tener un especial cuidado con esta estructura de nuestro cuerpo que nos protege como es la piel.

El sol es fuente de vida y por tanto muy necesario para todos los seres vivos y para nosotros también en cuanto que nos proporciona la vitamina D necesaria para nuestra estructura ósea, pero así mismo puede causarnos daños que pueden acarrear consecuencias muy graves.

En las horas centrales del día, los rayos solares UVA y UVB pueden causar lesiones importantes y también provocarán el envejecimiento de la piel. Los daños que producen las quemaduras solares durante los primeros años de nuestra vida aproximadamente hasta los 18 o 20 años, son recordados por la piel y según estudios recientes provoca que el riesgo de padecer “melanoma” aumente considerablemente hasta casi duplicarse en la edad adulta. Aunque las quemaduras desaparezcan de la parte externa de la piel, los cambios que han producido en su estructura permanecen en el tiempo, es lo que se llama  “memoria de la piel”. Europa ha realizado una campaña llamada Euromelanoma, en este enlace tendrá información sobre la piel y los problemas de la misma y consejos para detectarlos.

Aunque el día esté nublado y aparentemente no se perciban los rayos solares, también nos exponemos a los rayos UVA y UVB y por tanto a sus efectos, por lo que es necesario utilizar protección solar porque podemos sufrir lesiones al igual que un día muy soleado.

Para tomar el sol de la forma más segura posible, aunque la protección 100% no  existe y por ello se debe evitar la exposición incluso con protección solar entre las 11:00 y las 16:00 horas según advierten los expertos, es necesario elegir el fotoprotector adecuado y para ello debe bloquear tanto los rayos UVA que son los responsables de la aparición del envejecimiento de la piel y las manchas como los rayos UVB  que afectan directamente a la parte más externa de la piel y activan la melanina, así como la protección infrarroja que es la responsable de la deshidratación.

Es recomendable según los expertos utilizar la mayor protección posible en cara y cuerpo, es decir, SPF 50+ que indica el tiempo en que es efectiva la protección ante la exposición a los rayos solares, por eso se recomienda que se renueve la aplicación cada dos horas.

La aplicación del fotoprotector se ha de hacer al menos 15 ó 20 minutos antes de la exposición y ha de hacerse en la cara, orejas, labios, cuello y pies, además del tronco, brazos y piernas.

Además de la utilización de fotoprotectores, la utilización de sombreros, gorras, pamelas y otras prendas para cubrir la cabeza y parte de la cara de los rayos solares, gafas de sol con los filtros adecuados y ropa que impida el impacto de los rayos de forma libre y directa, también son aconsejables en este tiempo para evitar los riesgos asociados a la exposición solar sin protecciones.