Protección solar, en invierno también

3 diciembre 2020 0 Por gestor

La protección solar, en invierno también. A todos nos gusta estar guapos y cuidarnos para no ver como el paso del tiempo deja huella en nuestra piel.
Cada vez somos más conscientes de la importancia de cuidarla diariamente, limpiándola e hidratándola, pero también utilizando fotoprotectores de calidad que evitan su envejecimiento prematuro. Por este motivo es tan importante protegernos de los rayos ultravioleta.
Existen dos tipos de radiación ultravioleta, radiación UVA y UVB. Los primeros se asocian con arrugas y fotoenvejecimiento, los segundos con quemaduras solares. Pero se está detectando que los UVA agravan los efectos cancerígenos de los UVB.
La piel posee unas células que se llaman melanocitos, estas producen melanina, un pigmento que nos protege de forma natural frente a los rayos UV. La exposición al sol aumenta la producción de melanina, la melanina se difunde por la epidermis y de ese modo la piel se broncea. Cuando algunos de estos melanocitos se alteran, producen más cantidad de melanina, no repartiéndose de forma equilibrada a través de la epidermis y produciendo las manchas solares en la piel, es lo que conocemos como hiperpigmentación.
La manera de reducir los efectos nocivos del sol es usando fotoprotectores de forma adecuada, es decir, todos los días del año, y si estamos al aire libre, renovándolo cada 2 horas en cantidad suficiente. Existen productos de diferentes texturas (crema, fluido, aceite…) y diferentes factores de protección (FPS15, FPS30, FPS50+) que debemos seleccionar según el uso que le vayamos a dar, el tipo de piel y la capacidad que tenga esta para broncearse. Además debemos fijarnos en que indique que tiene protección frente a UVA+UVB.
Por todo esto os recomendamos la utilización diaria de protección solar preferiblemente con FPS elevado y recuerda: Protección solar, en invierno también.